viernes, 16 de noviembre de 2012

Toda una vida.

Todo el mundo recuerda sus primeras veces, la primera vez que diste un beso, la primera vez que te dijeron te quiero, la primera vez que lo sentiste tú,...siempre se recuerdan las primeras veces, pero en el fondo, ¿Sabéis cuales son las importantes de verdad? las definitivas, los besos que siempre quieres que estén en tus labios, los te quieros sin los que no sabrías vivir, esa persona que, aún que pueda sonar fantástico, sabes que siempre vas a querer. ¿El resto? son recuerdos, bonitos, tristes, embarazosos,...pero al fin y al cabo recuerdos de algo que probablemente desearías olvidar, pero que sin los cuales, no tendrías lo que tienes ahora, una persona con la que compartir un para siempre. Las primeras veces son las que te enseñan a querer, te enseñan a no cometer tantos errores, te preparan para esa persona que te cambiará tu vida y la convertirá en algo que vivir para los dos. No se puede esperar que todo sea perfecto, como en los libros ni en las películas, aquí no siempre se vivirá feliz, ni se comerá perdices, pero en el fondo te darás cuenta de que con cada pelea absurda, o con cada gran enfado, vas queriéndole aún más fuerte, dándote cuenta de que sin esa persona, ya ni si quiera sabrías respirar.
Puede que te cueste algo más de tiempo, que tardes en reconocer lo especial que es, y de lo increíble que se puede volver todo tu alrededor cuando el está cerca. Puede que no entiendas como se puede querer a alguien tan fuerte, y puede que el resto del mundo no entienda esa "dependencia" que tengas por él, pero al final te darás cuenta de que es la persona que quieres que esté contigo en cada momento, y que toda una vida es poco para pasarla con él.






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