domingo, 30 de diciembre de 2012

Confieso que tengo poca paciencia con algunos y demasiada con otros.
Confieso que no puedo dormir destapada ni con una mano afuera, porque tengo la sensación de que alguien me va a agarrar.
Confieso que pienso que si no les hago caso a los problemas algún día desaparcerán.
Confieso que lloro con facilidad, pero nunca delante de la gente.
Confieso que todavía no sé como se usa Twitter.
Confieso que cuando quiero soy la persona más terca del mundo.
Confieso que tengo un miedo horrible a las abejas.
Confieso que me gusta mentir, y odio las verdades que no quiero.
Confieso que lo primero que les miro a los chicos son las manos.
Confieso que exagero las cosas.
Confieso que puedo entender a todo el mundo, pero jamás me voy a entenderme a mi misma.
Confieso que muy pocas personas me conocen de verdad.
Confieso que me encanta cantar, pero me muero si alguien me escucha.
Confieso que actuó y después pienso.
Confieso que no puedo ver llorar a una amiga/o.
Confieso que me encanta que sean celosos.
Confieso que cuando alguien mi importa, no le puedo dejar marchar.
Confieso que no cambiaría ni uno de los defectos de la gente que me rodea.
Confieso que me encanta ser como una niña pequeña, que me cuiden.
Confieso que me gusta hacer tonterías.


martes, 4 de diciembre de 2012

Hola otra vez corazón.

Se que hacía bastante que no te hablaba, pero es que por aquí parecía que el tiempo se había parado. Ayer me acordé de ti, leí todo lo que un día nos creímos los dos, todas esas palabras escritas de su puño y letra, todos esos futuros planes maravillosos que se convirtieron en mis sueños, todo aquello que nos enamoró,...Saqué esa caja de recuerdos cada pedazito pequeño que me queda de él. Y no sé muy bien ni como ni por qué pero no podía dejar de sonreír, creo que me recordó todo lo que era, todo lo que aún es. Si te digo la verdad cuando pasó todo esto tuve miedo de no volver a verte, de que te quedaras con él, te eché de menos y por aquí estaba muy sola, pero creo que ahora ya lo tengo claro otra vez, es lo mejor, y se que esta vez has elegido bien. No me creo que te trate mal, en su día nos quiso más que a nada. Tú pórtate bien, dale esos abrazos casi asfixiantes que me gustaría darle todas las noches, despiertale comiendole con todos los besos que tenía que haberle dado en su momento, susurrarle todo lo muchísimo que aún le seguimos queriendo, haber si a ti te acaba creyendo, y nunca le dejes pasarlo mal, cuídale y ayúdale todo lo que yo no hice. Tienes que quererle por los dos y eso es mucho. Yo mientras intentaré aprender a vivir sin vosotros.
Hasta pronto corazón.


jueves, 29 de noviembre de 2012

Cuando salió de aquel lugar le encontró a él esperandola. La miró tan serio como hacía de costumbre desde hace unas semanas. Ella le miró tan triste como hacía de costumbre desde hace ya tiempo.
-¿Por qué no sonríes?
+¿Qué?
-¿Qué por qué ya no sonríes como antes?
+Porque se han marchado dos de mis alegrías más grandes.
Él no sabía que contestar, se quedó mirándola. Mientras ella seguía hablando.
+Pero aún soy feliz ¿sabes? Cuando el pedazo de alegría que aún sigue a mi lado me intenta hacer reír. Cuando te veo a ti, sonríendo, esa sonrisa que tambien conozco, acompañada de la risa que antes me enamoraba. O cuando la veo, a lo lejos, con esos ojos llenos de tontería tan propios de ella. Soy feliz con vosotros, aún que ya no esteis.

martes, 27 de noviembre de 2012

Mira a tu alrededor cuando todo te valla mal, mira quien está a tu lado ayudándote, apoyándote,...mira a los que se preocupan por ti, a los que nunca te dejan sola, esas son las personas que realmente te quieren, a las que les importas. El resto solo  pasan por tú vida, dejan huella y se van sin preocuparse más.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Vuelve a mirarme como lo hacías antes, si, soy esa misma a la que prometías un siempre, la que te quiere ¿no lo ves? Vuelve a abrazarme hasta que se me corte la respiración, despidete con un te quiero, ya me cansé de tus adiós. Yo no me conformo solo con un beso y nada más, como decía nuestra canción ¿lo recuerdas?. Sonríe, se feliz, pero junto a mi. Ríete de mis tonterías y haz que yo me ría de las tuyas, habla en voz tan baja que así no me pueda separar de ti ni un centímetro,...pero sobretodo vuelve, que ya no se que hacer si no estás.



Sonrieme.

Hola, soy vuestra sonrisa. Si, esa tan preciosa que aparece en vuestra cara cuando él o ella se os acerca. Soy la misma que sucede a la risa después de un ataque de cosquillas, o a una carcajada por un chiste malo. Soy vuestra sonrisa verdadera, no esa que os sale por compromiso. Soy aquella a la que le acompaña unos coloretes de verguenza o unos ojos brillantes de felicidad. Soy la sonrisa de enamorados, colgados, borrachos, la inocente de los niños, la sonrisa pícara, la de los tontos, la de satisfacción,... soy imprevisible y añorada por muchos. Soy la que teneis escondida, ahí en la cumisura de vuestros labios, aquella que desea salir, que la admiren todos. Así que por favor, sonrieme.


sábado, 24 de noviembre de 2012

No quería perderte.

Me gusta cuando llego a casa y huelo a ti, después de haberme pasado el día a tu lado; me gusta cuando te pasas el día metiéndote conmigo; me gusta cuando me tocas el pelo; me gusta que todo el tiempo que paso a tu lado me parezca poco; me gusta que me mires; me gusta cuando me agarras por el brazo solo para sentirme más cerca; me gusta cuando me preguntas si te amo más que a nada; me gusta cuando me dices que estoy loca; me gustan nuestras risas, nuestros miles de te amos, y que no digas nunca te quiero; me gustan esos besos interminables, como si todo dependiera de ello; me gusta estar a tu lado tardes enteras; me gusta cuando me mandas mensajes; me gusta cuando me dices que te encanto; me gusta cuando me dices que no me valla; me gusta todo lo que haces para quedarnos dos milésimas de segundo solos; me gustan tus besos, tus abrazos y tú, no quería perderte.

viernes, 23 de noviembre de 2012

De la cabeza a los pies.

Me encanta ver esa sonrisa mientras me acerco a él, que luego me abrace la mano con fuerza, me gusta su pelo al despertar, su respirar de por la noche. Me enamora que esté siempre ahí, aún que tenga que esperar dos horas en unas escaleras frías, adoro su manera de cuidarme cuando me pongo mimosa y pesada, con paciencia infinita. Me encanta lo glotón que es, lo cariñoso, lo bueno, lo guapo, lo perfecto,...amo sus detalles, las rosas y las venidas por sorpresa. Amo las tardes en su casa, entre sus brazos, adoro su respiración agitada en mi cuello. Me podría morir de felicidad en el momento justo en el que sus manos grantes enrrollan mi cintura mientras me da un beso, un beso de verdad. Me enamora cuando me abraza, cuando me besa en la frente con suavidad. Cuando me dice que me ama por encima de todo creo que en ese momento soy la niña más feliz del mundo. Adoro cada vez que me hace reir con alguna de sus tonterias, y cuando me quita el pote, aún que siempre proteste. No podría vivir sin sus besos, aún que sean con sabor a cacahuetes con miel. Desearía que se parase el tiempo cada vez que él está a mi lado. Me encanta cuando se pone serio, y cuando me mira de esa manera, como si fuera una niña pequeña... Me vuelve loca su olor, antes y después de que estemos juntos, me gustan sus ojos negros, su nariz perfecta, su barba de más de dos días. Que se preocupe por mi, que me mime, que me haga tan feliz...me encanta no tener que forzar la sonrisa cuando él está conmigo, que haga siempre lo imposible por estar a mi lado. Me enamora que me llame mi amor, princesa, mi vida,... Que aguante todos mis enfados tontos, que me regales el mundo si te lo pidiera. Me encanta hacerle reir, hacerle feliz, me encanta quererle, que me enseñara a quererle más de lo que nunca he querido. Me encanta quedarme mirandole horas, dormirme en su pecho, que haga realidad todos mis sueños, me gusta ponerme nerviosa cada vez que se acerca a mi,... Echo de menos hablar horas y horas por teléfono, escuchar su voz, al levantarme, al acostarme. Me encanta que sea la única persona que consiga sacarme una sonrisa siempre. Nunca pensé que podía llegar a ser tan feliz, hasta que le conoci.


Le amo, de la cabeza a los pies, no puede ser más perfecto, y no puede hacer que sea más feliz.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Aprende a vivir.

Esperamos demasiadas cosas de la vida, creo que ese es nuestro problema. Queremos que todo salga a nuestro gusto, y cuando no es así echamos la culpa a la suerte en vez de pensar que estamos haciendo mal. Nos damos cuenta de que lo que tenemos es lo que realmente queremos cuando ya lo hemos perdido, y es que en el fondo no somos muy deferentes de cuando eramos niños. Y en ese momento, en el que ya está todo perdido es cuando empiezamos a valorar cada momento, cada abrazo, cada detalle, sonrisa, o cariño. Por eso para aquellas personas que piensan que todo les va mal, sonreír y aprovechar, como si fuera el último, cada momento. Aprender a vivir la vida, con lo que teneís, que no es poco, por que algún día puede que desaparezca derrepente, y entonces os arrepentireis de no haber sabido aprovecharlo. Siempre hay un motivo por el que ser feliz, pero puede que no se quede contigo para el resto de tu vida.

Hola.

Hola.Tengo que decirte una cosa. Dímela. No se como. ¿Tienes miedo?. Un poco. ¿A qué?. A lo que me puedas decir tú después. Mírame, abrázame, dímelo. No puedo, estoy tan bien así, no quiero estropearlo nunca. Susurramelo al oído. Júrame antes algo. Lo que sea. Júrame que nunca te irás de mi lado, júrame que siempre te acordarás de mi, que pensarás en mi, que seguirás preocupándote, júrame que cuando esto se acabe seguirá siendo lo mejor que nos a pasado en la vida, júrame que nunca te arrepentirás de nada, que nunca pensarás que ha sido un error, júrame que pase lo que pase tendrás en cuenta que eres lo mejor de mi vida, que eres lo más importante, júrame que intentarás perdonarme, júrame que me querrás siempre tanto como yo a ti. Son muchas cosas que tengo que jurar. Por favor, inténtalo. Está bien, lo intentaré, pero dímelo. Te amo, recuérdalo vale?.


Imagina tu propia realidad.

Todo el mundo dice que aceptemos la realidad, pero que ocurre cuando la tememos tanto que ni siquiera nos atrevemos a mirarla cara a cara. Si tenemos un mecanismo de defensa contra el dolor, ¿por qué va a ser malo? Puede que a lo mejor, en algunos casos, necesitemos negarnos algo, ver esa realidad a nuestra manera, transformándola, haciendo que parezca todo más fácil. O también puede que después la realidad nos busque a nosotros, destruyendo nuestras transformaciones, y haciendo que de golpe aparezca todo lo que rehuíamos. Es inútil pensar que la vida no cambia, que todo seguirá siendo como tú quieres que sea. Hay que afrontar cada momento, sin miedo al que pasará, pero con los pies en la tierra. Por que por mucho que evitemos a la realidad siempre nos va a encontrar, por mucho que nos neguemos las cosas, sabemos cual es la verdad. 



¿Sabes por qué me enamoré de ti?

Porque eres la única persona capaz de sacarme una sonrisa cuando estoy realmente jodida. Porque estás para los momentos buenos y los no tan buenos. Porque cuando estamos acostados y apoyo mi cabeza sobre tu pecho, haces que me sienta pequeña. Y eso me encanta. Porque cuando nos besamos, nuestros dientes se chocan milésimas de segundo y me parece algo realmente sorprendente. Y tus labios me parecen el paraíso más hermoso que existe sobre la tierra. Porque cuando me despierto en tu cama, no puedo dejar de mirarte. Y no te puedo decir lo muchísimo que te quiero, porque no existen las palabras adecuadas para explicarlo.





BM

"Puedes no ser su primero, su ultimo o su único. Ella amo antes y puede amar de nuevo.
Pero si ella te ama ahora, ¿Qué otra cosa importa?
Ella no es perfecta, tú tampoco lo eres, y ustedes dos nunca serán perfectos. Pero si ella puede hacerte reír al menos una vez, te hace pensar dos veces, si admite ser humana y cometer errores, no la dejes ir y dale lo mejor de ti.
Ella no va a recitarte poesía, no está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de ella que sabe que podrías romper, su corazón.. No la lastimes, no la cambies, y no esperes de ella más de lo que puede darte. No analices.
Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enojar y extráñala cuando no esté. Ama con todo tu ser cuando recibas su amor.
Porque no existen las chicas perfectas, pero siempre habrá una chica que es perfecta para ti.."
BM.

Hola y adios

He aprendido que el tiempo no borra, solo esconde. Que soy un poco más fuerte que antes. Que soñar un futuro en roma puede salir demasiado caro. He aprendido a pedir perdón cuando estoy equivocada, aunque a veces no sepa muy bien cuando lo estoy. A levantar la cabeza incluso cuando muero por llorar. He aprendido que el nunca más nunca se cumple,y que el para siempre, suele terminar. He aprendido a pensar menos en pasado, y vivir más el presente. A odiar a quien más quería. A querer sin hacerme daño. He aprendido a sonreír con las tormentas más fuertes. Que no hay mas miedo que el vacío, ni mayor tristeza que la soledad. He aprendido a reír cuando no era necesario, a valorar, a decir adiós, y a decir hola.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Ella.Él.

Ella era alegre, alegre como el sol. Sonriente en cualquier momento. No tenía preocupaciones, y si las tenía, no se molestaba en pensar en ellas. Vivia a lo loco, sin pensar lo que hacía, sin saber lo que haría después. Cada mañana salían esos dos ojos felices, esperando que callera la noche para verle a él. Atolondrada, despistada, un autetico desastre que los días de tormenta se olvidaba de salir. En su boca siempre palabras de animo, siempre mirando la vida con una luz especial, positividad en persona, o puede que también ingenuidad. Y en sus ojos, un cariño excesivo. Cuando llora se esconde, solo pocas veces la verás salir. Vergonzosa algunas veces, ocultándose tras nubes pasajeras. Así era ella, la luz que cada noche intentaba que su sonrisa perfecta brillara. Él era único, único como cada noche de luna llena. Muchas de las cuales pasaba por sus ojos negros la puta tristeza, que solía desaparecer llegando la mañana. Tranquilo pero también inquieto, siempre sabía cuando parar. Cariñoso con suavidad, delicado, dulce, protector; inteligente, maduro... las preocupaciones le agobian, pensando en lo que pueda pasar, viendo solo la oscuridad de la noche, sin pensar en lo bueno de la vida. Siempre está hay, aún que no le veas, como en las noches de luna nueva. Si, eran completamente distintos, como la noche y el día, como la luna y el sol, pero ella sin él no sería la misma y él sin ella no sabría vivir.




lunes, 19 de noviembre de 2012

Probablemente muchos habéis sentido alguna vez una de esas sensaciones que pensáis que son inmejorables, amor, felicidad, deseo, cariño...pero de todas las sensaciones imaginables, de todas los sentimientos, de todas las situaciones vividas, ¿qué puede superar a la libertad? Si, bueno, lo sé, probablemente los enamorados que lean esto no puedan ver más que ese amor perfecto. Pero ahora mismo, mirar a vuestro alrededor, ¿qué veis? ¿Una habitación, un salón, un comedor,..? en resumen, cuatro putas paredes, pensar en un lugar, un lugar especial, que queráis conocer, o que conozcáis demasiado, un lugar donde sonreíais sin forzar nada, donde os sintáis alguien, únicos, ¿lo tenéis? dime ahora, ¿cuánto darías por estar allí?, por perderte entre los árboles, casas,...lo que sea que estáis pensando. Todo. Todo por olvidarte de todos tus problemas, ¿qué coño? por hacer que desaparezcan, por sentirte la dueña o el dueño de tu vida, por una vez, por hacer lo que quieres, cuando quieres, y donde quieres. ¿No es justo? Unas vacaciones, pensar en lo que va a apetecerte hacer, no en lo que tienes que hacer para tu futuro, sentirte sin obligaciones. Parece perfecto ¿no? Pero sabéis creo que aún se puede mejor más. Mirar vuestras manos, vuestros labios, o vuestros ojos, ¿no falta algo? ¿quizás otras manos que hagan compañía a las tuyas? o...¿unos labios que besen los tuyos? o...¿unos ojos que te miren y que te hagan sentir esas "mariposas"? Sin duda la mejor sensación que existe es la de ser libre, pero aún mejor es serlo con la persona que amas ¿no?


Nadie podría entenderlo.

Podrían preguntarme de quién es el hilo que tira de mis comisuras y las mantiene altas, formando un pequeño hoyuelo que sólo él ve, y diría su nombre. Podrían preguntarme en qué me refugio cuando se apaga la luz y diría su nombre. Podrían preguntarme que es lo que más echo de menos y que es lo que más temo dejar de sentir, y diría su nombre. Podrían preguntarme de quién es ese olor que consigue dulcificar y a la vez excitar cada movimiento, ese olor por el cual moriría, y diría su nombre. Podrían preguntarme quién marca la constante de mis latidos, y diría su nombre. Podrían preguntarme por lo único por lo que daría mi alma, y diría su nombre sin dudarlo.
Y aún así nadie lo entendería, nadie entendería que no lo puedo querer más, porque él es el secreto de mi felicidad, por que no encuentro momento más perfecto que el estar tumbada sobre él mientras me acaricia el pelo, que adoro escucharle sonreír cuando lo abrazo y le susurro que le quiero. Es su nombre... Sólo su nombre. Y nadie puede entenderlo. Ni siquiera yo.





domingo, 18 de noviembre de 2012

Juegos de mesa.

Nos pasamos la infancia jugando, pero, ¿y si eso solo fuera un anticipo de lo que va a seguir siendo el resto de nuestras vidas?, ¿Y si las relaciones del futuro son como una simple partida de ajedrez? ataques, contra ataques, todo hasta derribar a tu adversario y conseguir la victoria. Y en ese caso, ¿qué pasaba con el perdedor? ¿será como un simple peón?. La vida es un juego. Y para ganar hay que saber jugar bien, no existen ni reglas, a cada persona le tocan sus fichas, malas, buenas, eso no importa mucho, lo que realmente importa es como las utilices. Y si pierdes, cambias de juego y sigues. Pocas veces puede haber un empate duradero, pero la gente que lo consigue es capaz de saborear esa victoria eterna junto con el que pasa a ser su nuevo compañero de juego. Pero, ¿que pasa con los que piden una arrevancha? con los que no se conforman con haber perdido una vez, y siguen con fuerzas para volver a intentarlo, esas pocas personas que siguen luchando cuando ya se acaba la partida ¿se consideran unas valientes o solo viven en el pasado como unas tontas?









Necesito todo, tengo nada.

Fumar, beber, o simplemente conectarse al tuenti y hablar con montones de personas con las que la conversación más larga que has tenido es un: Hola, ¿Qué tal?, salir, y volver a salir, la música, la pintura, escribir, o leer, los móviles, la ropa, hasta la manía de la gente de morderse las uñas. Dependencia. ¿A quien no le pasado ir por la calle y necesitar algo de música que te acompañe, o alguien con quien hablar? ¿Quien no ha marcado el número de un amigo cuando se sentía mal, o simplemente cuando se aburría? ¿Pasar la necesidad que te besen esos labios? ¿O encender un cigarrillo cuando estás nerviosa? Por desgracia para nosotros la vida es una mezcla de necesidades y manías, lo que sentimos, lo que pensamos, todo. ¿Qué es el amor más que necesitar a esa persona que amas? ¿Alcoholemia? ¿Fumador? ¿Artista? Todo en nuestra vida nos hace dependientes, seres que necesitan todo lo que tienen y lo que no. Pero ¿sabéis que es lo peor? Cuando dependes tanto de algo que haces que sea lo más importante en tu vida, en esos momentos en los que se acabaría el agua y ni te darías cuenta, en los que dejas que todo lo demás, toda tu vida, pierda el valor que le dabas, y solo necesitas ese pequeño vicio para ser feliz. Y es que en el fondo eso somos, personas adictas a la felicidad. Nos pasamos la vida buscándola, más y cada vez más, aún que solo sea por un minuto de esa droga que nos mueve, lo daríamos todo. Y ahora asomaros a la ventana, salir algún domingo, sábado, viernes o incluso lunes, en la cara de todos aparecerá una preciosa sonrisa forzada, cuanto más grande mejor, por que ¿para que sirve tener nuestro minuto de felicidad si no podemos hacer que el resto se muera de envidia? Bodas, despedidas de soltera, fiestas de inauguración, anillos de compromiso, ¿Qué son más que muestras de tu propia felicidad?
Para todos, y no me lo podeis negar, lo más importante es conseguir la felicidad tan deseada y gritarla lo más alto que podamos.




sábado, 17 de noviembre de 2012

Lejos de aquí.

-Fúgate conmigo!
-¿A donde?
-Donde ni el tiempo, ni el lugar sea el problema... donde solo estemos tu y yo.
-¿Lo harías? ¿Te vendrías conmigo?
- No me iría contigo... moriría contigo.



Ella.

Echo de menos su risa, su perfume, su manera de moverse, esa cara de niña buena cuando quiere algo. Echo de menos sus maneras, sus pequeñas manias y esa razón que siempre le hace compañia. Echo de menos esas mañanas, tardes y noches, esos días de lluvia, esos días de sol. Echo de menos esos dos columpios, y la obsesión que tenía con la música. Echo de menos esas pequeñas tontarías que eran mis grandes alegrías. Echo de menos sus consejos, su paciencia infinita, su manera tan graciosa de cabrearse y sus escasos aún que increibles ataques de cariño. La he visto seria, ser ella misma, y nerviosa, esa cara de verguenza acompañada de una sonrisa. He conocido todas sus caras y os aseguro que valen la pena conocerlas, he apredido de cada una de ellas lo que es la amistad, y se que nunca me arrepentiría de haberla conocido.
Echo de menos tenerla a mi lado, como antes, como hasta ahora.


Resignados a creer.

Tal vez ahora mismo, todas las supuestas princesitas rosas que esperan a su principito azul, llamen amor a todo aquello que les rodea. Tal vez hoy en día, se esté empezando a infravalorar esas dos palabras que dicen tanto, y por desgracia, decimos tanto. Y puede que ahora también llamemos romántico a todo aquel que nos trata más o menos con cariño, o simplemente que no nos joda lo suficiente como para hacernos llorar. Si, puede que nos toque vivir en un presente en cual el amor, las flores, y demás cursiladas hallan perdido por completo todo su valor. O también puede que haya algunas pocas esperanzadas y exigentes que encuentren a "el amor de su vida", pero para las demás realistas y conformistas, sin tantos pájaros en la cabeza, ¿qué queda si no se tiene ni ilusión?.
Supuestamente el "amor apasionado" entre dos personas apenas llega a los cinco años de supervivencia, después pasas a la fase conocida como "enamoramiento" que en un principio dura unos...diez, quince años con suerte, y ¿después? queda lo último: resignación, también llamada con más delicadeza, "coger cariño". Y bien, ahora me pregunto, ¿dónde coño está ese amor maravilloso, alocado, que no tiene fin? esos siempre te amaré, esas películas románticas que se casan tienen muchos hijos y bla bla bla bla... ¿aún podemos elegir sobre nuestra vida, sobre lo que sentimos, o simplemente somos una teoría escrita por una persona (que, si, estudios tendrá muchos, pero si tiene tanto tiempo para pensar en los romances de los demás no creo que en su vida hubiera mucho amor que digamos)?
No creo que el amor tenga fecha fija de caducidad, ni que pueda explicarse en ninguna teoría, estudio o estadística...simplemente el amor es de esas dos personas que lo hacen posible, y ellas sabrán cuando acaba cada una de sus fases. Por que pueden que solo queden unas pocas románticas y soñadoras que buscan y encontrarán ese "amor verdadero" pero esas personas son las que realmente encuentran la felicidad.




viernes, 16 de noviembre de 2012

Vivir en las nubes, eso si que sería fácil.

Un faro en la playa, que me sigas valla a donde valla. Pasear por Italia, dormirnos en la orilla más cálida. Fugarnos a una montaña, a la más apartada. Viajar por el mundo, siempre juntos... Vivir en las nubes, eso si que sería fácil. Dormirnos en la Luna, ducharnos con la lluvia, comernos las estrellas, reírnos de la Tierra, tan pequeña..., Jugar con los planetas, peinarnos con el Sol, vestirnos de algodón, el de las nubes más blancas, ¿Qué digo? ni con una fina nube quiero que de mi lado te vallas. Convertir los truenos en mi risa con la tuya, perdernos en las cimas que alcanzan la Luna. Volar por encima de las estrellas, hundir nuestros pies en ellas. Que el aire te despeine el pelo, subir juntos a lo más alto del cielo, que el Sol nos abrigue en invierno. Que las estrellas se fundan en la niebla, para que los días que él llore no le vea. Vivir en las nubes, eso si que sería fácil. Hacer la Galaxia nuestra, de los dos.







Toda una vida.

Todo el mundo recuerda sus primeras veces, la primera vez que diste un beso, la primera vez que te dijeron te quiero, la primera vez que lo sentiste tú,...siempre se recuerdan las primeras veces, pero en el fondo, ¿Sabéis cuales son las importantes de verdad? las definitivas, los besos que siempre quieres que estén en tus labios, los te quieros sin los que no sabrías vivir, esa persona que, aún que pueda sonar fantástico, sabes que siempre vas a querer. ¿El resto? son recuerdos, bonitos, tristes, embarazosos,...pero al fin y al cabo recuerdos de algo que probablemente desearías olvidar, pero que sin los cuales, no tendrías lo que tienes ahora, una persona con la que compartir un para siempre. Las primeras veces son las que te enseñan a querer, te enseñan a no cometer tantos errores, te preparan para esa persona que te cambiará tu vida y la convertirá en algo que vivir para los dos. No se puede esperar que todo sea perfecto, como en los libros ni en las películas, aquí no siempre se vivirá feliz, ni se comerá perdices, pero en el fondo te darás cuenta de que con cada pelea absurda, o con cada gran enfado, vas queriéndole aún más fuerte, dándote cuenta de que sin esa persona, ya ni si quiera sabrías respirar.
Puede que te cueste algo más de tiempo, que tardes en reconocer lo especial que es, y de lo increíble que se puede volver todo tu alrededor cuando el está cerca. Puede que no entiendas como se puede querer a alguien tan fuerte, y puede que el resto del mundo no entienda esa "dependencia" que tengas por él, pero al final te darás cuenta de que es la persona que quieres que esté contigo en cada momento, y que toda una vida es poco para pasarla con él.






jueves, 15 de noviembre de 2012

-Te quiero



 
 
...te he querido desde que te conocí, pero no me he permitido sentirlo realmente, hasta ahora. Siempre pensaba en el futuro, tomaba decisiones movida por el miedo. Hoy, gracias a ti, a lo que he aprendido de ti, cada decisión que he tomado en mi vida es diferente, y mi vida ha cambiado por completo. He aprendido que si lo haces así, vives al máximo. No importa si te queda cinco minutos, o cincuenta años. 

Por que la felicidad no es tan difícil.

Pintaría el cielo de ese color verde que tanto te gusta, solo para verte sonreír un segundo. Te dejaría morderme la nariz, solo por que se que te encanta. Me quedaría a tu lado todos los días, solo para que no hubiera nunca una despedida. Nunca grabaría nuestros primeros momentos, los que dicen que son tan perfectos, por que se que contigo nunca se van a acabar esos momentos. Me quedaría mirandote horas y horas para conservarte conmigo siempre. Escucharía cada una de tus tonterías mil veces seguidas, por que son las únicas que de verdad me hace reír. Pasaría todas las noches en vela, solo para oír tu respiración. No me cansaría nunca de decirte lo mucho que te quiero, por que tienes razón cada día lo hago más. Me bañaría en tu perfume si así se quedara tu olor permanentemente conmigo. Me esposaría a tu mano, si así consigo que nunca me sueltes. Escucharía esa canción mil y una veces, aun que se la sonrisa y la cara de idiota que se me queda. 



Como agua para chocolate.

Si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos, como en la realidad, oxígeno y la ayuda de una vela, o una llama. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre de energía el alma, en otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo. Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante por las tinieblas más profundas tratando vanamente de encontrar alimento por sí misma, ignorante de que sólo el cuerpo que ha dejado solitario, lleno de frío, es el único que podría dárselo. Nadie podría volver a encender uno solo, si esto ocurriera. Lo más lamentable era que la mayoría de la gente sí conocía cuáles son sus detonadores, pero, por ejemplo en mi caso, cada vez que había logrado encender un fósforo se lo habían apagado inexorablemente. Por eso hay que permanecer alejados de personas que tengan un aliento gélido. Su sola presencia podría apagar el fuego más intenso, con los resultados que ya conocemos. Mientras más distancia tomemos de estas personas, será más fácil protegernos de su soplo. Hay muchas maneras de poner a secar una caja de cerillos húmeda, pero podéis estar seguros de que tiene remedio. Claro que también hay que poner mucho cuidado en ir encendiendo los cerillos uno a uno. Porque si por una emoción muy fuerte se llegan a encender todos de un solo golpe producen un resplandor tan fuerte que ilumina más allá de lo que podemos ver normalmente y entonces ante nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos hace tocar con la punta de los dedos el mismísimo paraíso, una felicidad absoluta. Y al apagarse esa llama, quedaremos otra vez con la única compañía que la soledad más amarga.


No quiero que solo sea un recuerdo

¿Te acuerdas cuando no podías separar tus labios de los míos? ¿Cuándo me diste el primer beso en tu portal después de aquella famosa carta? ¿Recuerdas cuándo te ponías nervioso con un abrazo? ¿Cuándo el final de esta historia nos parecía una locura? ¿ Cuándo la sonrisa se nos escapaba con tal son cogernos de la mano? ¿Recuerdas esa tarde de Enero? ¿Lo maravilloso que parecía todo desde aquel uno de Enero? Regalos, sorpresas, besos, caricias, abrazos, sonrisas, pensábamos que iba a ser todo y acabó siendo nada, por que puede que lo importante sea eso, aprender a vivir sin él, aprender a recordar sin que los parpados tiemblen, aprender a abrazarle sin morirme de ganas por besarle,...
Tal vez lo mejor de esto fue lo que queda ahora, aquellos maravillosos momentos que sé que nunca voy a olvidar. Por que él es lo mejor que tuve, y probablemente lo mejor que tendré jamás.




Hola corazón

otro día más, ¿que tal todo? ¿Qué has echo hoy? Supongo que lo habrás pasado genial, como siempre, ¿Te acuerdas cuando nos pasamos tardes enteras, que se nos pasaban volando, viendo esos estúpidos capítulos de "hora de aventuras?¿Y las películas de miedo? después no podíamos dormir sin que nos abrazase o sin robarle la cama cogiendo a osoto. Aún recuerdo la primera vez que fuimos a la playa con su camiseta puesta...y la ultima vez. ¿Y aquellos días en mi casa que teníais que esperar solos para esconderos? eran increíbles las ganas que tenía de darle un abrazo y comerle a besos. Echo de menos los amaneceres y ver su carita mirándome cuando la luz le había despertado ya, ¿sigue teniendo esos pelos de loco por las mañanas? ¿y esa barbita de dos días? eso si que lo echo en falta. Su respiración que nos hacía dormir tan bien, y esa voz que tanto me gustaba escuchar antes de dormir. Sus sonrisas, sus mimimimi, sus caricias, sus tonterías, su forme de animarme, hasta su manera de gritar,...¿sigue todo igual? Espero que si. Aquí las cosas han cambiado desde que os fuisteis. El sueño nunca aparece por las noches, y cada vez que estoy un minuto sola...os echo tanto en falta. Parece que la tormenta solo cae encima mío. ¿Recuerdas lo que siempre hablábamos? Si te ibas algún día sería por que merecía la pena de verdad, creo que no hay que decir lo evidente, has escogido bien.
Espero que con él seas feliz, tanto como yo lo fui. Sigue latiendo tan fuerte a su lado como lo hacías conmigo, y hasta siempre corazón.







miércoles, 14 de noviembre de 2012

-¿Me cuentas un cuento?

-Claro cielo, ven, échate y haber si te duermes que ya es tarde. ¿Qué cuento quieres que te lea?
-No, cuenta uno tú, por favor.
-Yo no sé, no tengo tanta imaginación...Te puedo contar una historia de hace ya mucho, mucho tiempo, que parece cuento, aún que sea real. ¿Quieres oírla?
-Si, esa.
-Pero acuéstate y duérmete eh. Haber, hace ya tanto..había una vez una niña tan enamorada, tan enamorada, que vivía por encima de las nubes, allá cerca de las estrellas que se ven desde tu ventana, ¿ves lo lejos que están? Pues hasta allí se llevo a su niño amado, se lo llevo consigo, para tenerlo siempre, para nunca separarse. Pero un día su niño se marchó con la lluvia, y ella nunca más supo de él. Le esperó días, meses, años,..
-¿Tanto?
-Si, tanto, que sí te fijas bien aún la verás, de noche, cuando el sol no ciega los ojos. Ahí, ¿la ves?
-Eso es la luna.
-No, fíjate bien, justo hay, apoyada en la luna, ¿lo ves?
-Es verdad..y ¿qué le pasó a él? ¿le va a esperar siempre en la luna? ¿no se aburre? Igual no sabe como volver..
-No lo sé, esa historia aún no la se, deja de hacer preguntas y a dormir. Buenas noches nena.
-Buenas noches.
...
+¿Sigue despierta? ¿No le ibas a contar un cuento para que se durmiera?
-Si, le he contado un cuento que probablemente protagonizará ella misma dentro de un tiempo..