Abres los ojos, en aquella habitación, hacía unas semanas apenas podías imaginarte que acabaría así, pero mira a esa bonita sonrisa que está a tu lado haciéndote reír mientras tú juegas con los "pieses" bajo las sábanas. ¿Quién me lo iba a decir? te dice. ¿Y a ti? ¿Quién te iba decir a ti que ese niño sería el que conseguiría hacer volver tu sonrisa? , el que lograría hacer que te respigaras con cada caricia, con cada beso. Empieza a creerte que todo es más que un bonito sueño, porque puede que no tarde en acabarse.

No hay comentarios:
Publicar un comentario