domingo, 21 de abril de 2013
Me acuerdo de aquel verano, todo lo que hizo por mi, siempre conseguía hacerme sonreír. Me acuerdo de un día en especial, me llevó a un pueblo con una playa preciosa, me pretó su camiseta para que no me mojara haciendo el idiota con él entre las rocas, fuimos hasta un parque, y todo para cumplir una promesa que me había hecho, ver un faro que ni si quiera vi aún. Pero daba igual, él siempre mejoraba los planes. Al final acabé comprendiendo que no importa lo que vivas, no importa lo que acabes haciendo, solo importa quien te acompañe y yo tenía al mejor compañero del mundo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario